martes, 20 de marzo de 2007

Cultivo de naranjas, limones y mandarínas en invernadero

Cultivo de naranjas, limones y mandarínas en invernadero


Tratamiento del suelo:

Los árboles de los cítricos nece­sitan un suelo bien drenado a base de una mezcla de arena, compost, tierra franca y turba, a ser posible en proporciones más o menos iguales.


Multiplicación:

Es mejor comprar los ejemplares jóvenes de naranjo o limonero en un vivero que cultivarlos a partir de semilla. Los mandarinos crecen muy bien en interior porque son pequeños. Hay que plantarlos del mismo modo que se haría al aire libre, directamente en el suelo del invernadero.


Cuidados durante el crecimiento:

Los cítricos de inte­rior deben mantenerse de pequeño tamaño. Hay que regar el follaje en los días muy calurosos. Si se cultivan en macetas, se sacan al aire libre en verano pero no se los ha de dejar a la intemperie cuando hiela. En invierno debe dejarse que la temperatura del invernadero des­cienda hasta 7 °C.


Advertencia importante: es necesario fecundar las flores de los cítricos cultivados en interior. Es fácil distinguir los órganos masculinos, los estambres, porque están recubiertos de polen. Se recoge un poco con un pincel pequeño y se coloca sobre el estigma femenino situado detrás de los pétalos.


Recolección:

La fruta madura puede dejarse en el árbol durante semanas. Se recoge cuando hace falta y no hay que preocuparse de almacenarla.